Feria de Todos los Santos en Denia

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Feria de Todos los Santos en Denia

Chocante como pocas para el forastero, esta feria tiene lugar en Denia del 21 de octubre al 13 de noviembre, coincidente con la celebración de Todos los Santos La feria se ubica en la explanada de Torrecremada, (donde los lunes se ponen el mercadillo y el rastro el resto del año).

Durante las semanas que dura la feria, el mercadillo de los lunes se instalará en la avenida Joan Fuster (días 24 y 31 de octubre y 7 y 14 de noviembre), al igual que el rastro de los viernes (días 21 y 28 de octubre y 4 y 11 de noviembre).

Aquí nos encontramos un mundo de diversión para gente de todas las edades. Atracciones de feria, puestos de comida, churrerías, tómbolas…En fin, lo opuesto que nos viene a la cabeza cuando pensamos en Todos los Santos.

Los Días del Niño son el 21, 25 y 27 de octubre y el 3 y 9 de noviembre. Esos días el precio de los tiques será de 1,50 euros, a excepción de unas pocas atracciones que cobrarán la entrada a 2 euros.

El horario normal de apertura es de 17 horas hasta la medianoche y los domingos y el día de Todos los Santos, el 1 de noviembre, la feria también abrirá sus puertas por la mañana.

Estuve paseando por la feria y os puedo asegurar que hay mucho ambiente. Nada más entrar te envuelve el olor de las churrerías, que es el olor típico de todas las ferias. Olor que te despierta mil recuerdos de cuando éramos críos e íbamos a subirnos a las atracciones.

En cuanto a las atracciones las hay para niños muy pequeños, y para gente más mayor. He visto a abuelos subirse con sus nietos, a padres con sus hijos y a adultos solos.

Hay un bingo (muy concurrido), bastantes tómbolas, y algo que no había visto nunca (claro que hacía dos siglos que no entraba en una feria), unas con globos a los que se tiran dardos. También había latas para tirar, e incluso canastas, y cómo no, las típicas escopetas. El que tenga puntería, premio.

Recomiendo un paseo, aunque ya no se quiera subir a las atracciones. Solo con disfrutar de la animación, ver cómo los niños se lo pasan bomba, y oler ese inconfundible olor a churros y dulces, quedareis con muy buen sabor de boca.

 

 

 

Texto: Yolanda García Hernández

La calle Marqués de Campo

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Como la calle Sierpes de Sevilla, la Larios de Málaga, las Ramblas de Barcelona o la Gran Vía de Madrid, nuestra calle, Marqués de Campo, es de obligada visita (y tránsito, si se quiere ir a casi a cualquier parte), y conforma el centro neurálgico de la ciudad.

Conocida como Calle Campos es la arteria principal de la ciudad. Flanqueada por sus inconfundibles árboles, es bulliciosa y alegre.

No siempre tuvo el diseño que luce actualmente, por lo que vamos a ver su evolución desde que a finales del siglo XIX cuando se proyectó su creación.

Se construyó en el siglo XIX. Las obras comenzaron en 1.880, pero en 1.890 se consolidó el primer tramo. Inicialmente no desembocaba en el puerto, como ahora, sino que esto no ocurrió hasta el año 1.917. Es entonces cuando se tiran tres almacenes que lo impedían. En 1.954 se asfaltó. Y se ampliaron las aceras para proteger los árboles. Es imposible imaginarse esta calle sin ellos.

Su nombre, Marqués de Campo, homenajea al impulsor de la línea de tren entre Carcaixent y Dénia. El burgués José Campo Pérez, valenciano nacido en 1.814, fue alcalde de Valencia con sólo 29 años. Llegó a reunir una flota de 25 buques y el rey Alfonso XII, le concedió el título nobiliario que todos conocemos.

En la Calle Campos encontramos muchos bancos, 2 farmacias, una parada de taxis, bares, restaurantes, una administración de lotería y muchas tiendas.

Se conserva la preciosa fachada del que fue Hotel El Comercio, con unos azulejos traídos de Portugal.

La calle, como no podía ser menos, acoge múltiples celebraciones de la ciudad. Por aquí discurre la cabalgata de Reyes y los desfiles de las carrozas. La entrà de los toros en las fiestas mayores, los desfiles de moros y cristianos y la ofrenda de flores a la Vírgen en Fallas, también discurren por aquí.

Quien vive o quien visita Denia ha paseado por ella en innumerables ocasiones. Además, la calle se cierra a la circulación los sábados desde las 5 de la tarde, volviéndose peatonal, abriéndose a abrir al tráfico los lunes por la mañana. En festivos también se hace.

Para pasear tranquilamente, para hacer gestiones, compras, o para sentarse en una de sus terrazas, esta calle ofrece mucho que ver y disfrutar.

Texto: Yolanda García Hernández

PERSONAJES ILUSTRES I: TENOR CORTIS (1ª PARTE)

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Desde abril de este año, hasta abril del 2.017, se ha proclamado en Denia el Año Cortis, ya que se conmemora el 125 aniversario del nacimiento del gran tenor dianense.

Antonio Montón Corts (Denia 12 de agosto de 1891Valencia, 2 de abril de 1952), que italianizó su apellido a Cortis, nació en alta mar, en medio de una tormenta. Su vida estuvo jalonada de esfuerzo, éxitos y desazón en los últimos años.

De origen humilde, con talento y trabajo, llegó a ser una figura importante apodado “El pequeño Caruso” o “El Caruso español“.

Su padre era Antonio Montón, conocido como Toni, de profesión zapatero remendón, que tenía espíritu bohemio y aventurero. El puerto de Denia tenía una enorme actividad entonces, pues era la época de la pasa, que se exportaba a lejanos destinos. Destinos que podían significar aventura y una vida mejor.

Argelia se presentaba para Toni como una buena opción para empezar una nueva vida, y embarcó toda la familia, su muer Vicenta Corts, que estaba reacia y embarazada, y con su hermano Bautista, en el vapor que tanto había mirado.

En Argelia no se pudo cumplir su anhelo de una vida mejor. A la semana escasa de llegar, Antonio murió muy joven, con sólo 33 años. La tragedia se hizo presente otra vez con esta familia, que antes había perdido a una hija al caer en un brasero.

Vicenta tomó la decisión de regresar a España. Estaba a punto de dar a luz a Antonio, nuestro tenor. El vapor pertenecía a Tomás Salinas. Durante la travesía se desató una gran tormenta, que aceleró el parto, por lo que en las costas de Alicante, nació Antonio.

En Altea fue bautizado, siendo Tomás Salinas su padrino. Tras descansar unos días, la reciente viuda, con sus dos hijos se trasladó a Denia. Otra vez a empezar de cero. Y sin un céntimo. Por lo que Vicenta trabajó duramente para sacar adelante a su familia, empleándose como limpiadora en casas, en labores de costura y aguadora, en la que hoy es la plaza Tenor Cortis de Denia, llamada entonces Plaza Redonda.

Una mujer luchadora, que sin duda, inculcó a sus hijos los valores del esfuerzo y el tesón.

(Continuará)

Texto: Yolanda García Hernández