La calle Marqués de Campo

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Como la calle Sierpes de Sevilla, la Larios de Málaga, las Ramblas de Barcelona o la Gran Vía de Madrid, nuestra calle, Marqués de Campo, es de obligada visita (y tránsito, si se quiere ir a casi a cualquier parte), y conforma el centro neurálgico de la ciudad.

Conocida como Calle Campos es la arteria principal de la ciudad. Flanqueada por sus inconfundibles árboles, es bulliciosa y alegre.

No siempre tuvo el diseño que luce actualmente, por lo que vamos a ver su evolución desde que a finales del siglo XIX cuando se proyectó su creación.

Se construyó en el siglo XIX. Las obras comenzaron en 1.880, pero en 1.890 se consolidó el primer tramo. Inicialmente no desembocaba en el puerto, como ahora, sino que esto no ocurrió hasta el año 1.917. Es entonces cuando se tiran tres almacenes que lo impedían. En 1.954 se asfaltó. Y se ampliaron las aceras para proteger los árboles. Es imposible imaginarse esta calle sin ellos.

Su nombre, Marqués de Campo, homenajea al impulsor de la línea de tren entre Carcaixent y Dénia. El burgués José Campo Pérez, valenciano nacido en 1.814, fue alcalde de Valencia con sólo 29 años. Llegó a reunir una flota de 25 buques y el rey Alfonso XII, le concedió el título nobiliario que todos conocemos.

En la Calle Campos encontramos muchos bancos, 2 farmacias, una parada de taxis, bares, restaurantes, una administración de lotería y muchas tiendas.

Se conserva la preciosa fachada del que fue Hotel El Comercio, con unos azulejos traídos de Portugal.

La calle, como no podía ser menos, acoge múltiples celebraciones de la ciudad. Por aquí discurre la cabalgata de Reyes y los desfiles de las carrozas. La entrà de los toros en las fiestas mayores, los desfiles de moros y cristianos y la ofrenda de flores a la Vírgen en Fallas, también discurren por aquí.

Quien vive o quien visita Denia ha paseado por ella en innumerables ocasiones. Además, la calle se cierra a la circulación los sábados desde las 5 de la tarde, volviéndose peatonal, abriéndose a abrir al tráfico los lunes por la mañana. En festivos también se hace.

Para pasear tranquilamente, para hacer gestiones, compras, o para sentarse en una de sus terrazas, esta calle ofrece mucho que ver y disfrutar.

Texto: Yolanda García Hernández